Algarve Bike Challenge

¡A veces los retos empiezan sin pensarlo, y este empezó con un; venga va.. a Laura, ¿vamos entonces? Y un posterior WhatsApp diciendo; Bea también viene, que la he liado, así que, una de Mixtos..

Directas a lo que sería nuestra primera Algarve Bike Challenge.

Todo organizándose en la mente, el resto, en marcha con el apoyo de grandes profesionales, pues contaba con José Acosta, con la planificación Cool health Club, con la Nutrición, Coach y Fisioterapia, así que, solo quedaba ponernos en marcha.

El trabajo impedía cumplir algunos entrenos y llevar al 100% el plan nutricional, hacía lo que podía y aún así en cada visita a la Nutricionista, se veían las mejoras, en los entrenos me encontraba mejor y mis dolores de cuello y hombro mejoraban a pasos agigantados con el nuevo tratamiento. 

No voy a negar que me sentía con miedo y sobre todo por las partes técnicas de la carrera y por ese Prólogo, me habían hablado de sus escaleras adoquinadas.

Sabía que no podía cagarla en el prólogo, porque una caída ahí podían fastidiarlo todo.

El Gran Día

Viernes de madrugada suena el despertador y tras cargar todo en el coche voy a dar mis clases matutinas de los viernes, Ciclo y Funcional.

9:30 directos a Portugal; Muchas horas de coche que al pasar se va creando ese gusanillo de nervios, una carrera importante y bastante dura, aunque lo que más me preocupaba era la parte técnica y que realmente no había hecho todo lo que me habían mandado, por falta de tiempo, con lo que, en esos momentos me llega el canguele.

¡Por fin! Cruzamos la frontera y entramos en tierras portuguesas.

Dejamos todo en el hotel y a por los dorsales, comemos algo, y es que el tiempo ahora, pasa volando, el Prólogo empieza  a las 19 y había que reconocer el circuito.

Escaleras y adoquines nos esperan.

Traje de luces y nos dirigimos a la plaza a encontrarnos con nuestros amigos de la Fundación Josepe Carreras, pedaladas solidarias teníamos por delante.

Tras la primera vuelta de reconocimiento me entra el miedo, aquí la peña te pide paso en sitios que no puedes darlos y yo que soy una cagona, solo hacía que agobiarme. 

Otra vuelta de reconocimiento para memorizar un poco el circuito y tener claro en que puntos hay que ir con más cuidado.

Minutos antes de nuestra salida aquí estamos, contentas e ilusionadas, solo queda esperar que llegue nuestra hora.

Empieza la función

Tic.. Tac.. cuenta atrás y zas.. a fuego, automáticamente pulsaciones a mil, casi sin respirar intento seguir a mi compañero, vamos, venga, vamos! me va gritando. Mientras se gira para comprobar que voy detrás; Cuidado aquí! Viene subida! me marca, yo voy contestando como puedo.

Apenas había pasado una hora de cuando hicimos el reconocimiento y el adoquinado estaba como resbaladizo, había que ir con más cuidado, intento seguirle aunque me cuesta la vida.

Y así.. últimas escaleras en las que una gran sonrisa aparece en mi cara y fin!

Dios! Que estrés en tan solo 3km

Sonrío en la llegada, ha ocurrido todo sin ningún incidente y eso me gusta, y tras la enhorabuena de mi compi, empiezo a pensar en la etapa de mañana.

Bea y Laura también están muy contentas, y ya nos entran las prisas, ducha, cena y a descansar.

Etapa 2

Suena el despertador y al abrir los ojos veo el sol asomando, precioso amanecer que me hace respirar profundo y calma los nervios.

Desayunar, terminar de prepararse, coger bici y al cajón de salida, poco para pensar.

Laura ha llegado antes y se pone delante en El Cajon, Bea y yo nos quedamos detrás, nuestros compis oyéndonos hablar que si esto que su aquello, que si una foto… creo que estaban pensando algo así como “la que nos espera

Empieza la acción

Salida bastante rápida, pulsaciones altas y nervios a mil..

Tras unos km de carretera, empieza el camino y la primera subida, uff, mis piernas me dicen que no, y yo les digo, venga va, comportaros que tenemos hoy una etapa dura, enseguida Bea sale disparada, la tía sube de lujo, veo a Laura y le grito, venga, venga y sigo subiendo intentando pillar a Bea, mientras Juan mi compi, al verme sofocada, me dice; con calma, con calma, que es largo y duro el día y así no acabarás..

Me relajo un poco y bajando el ritmo voy subiendo, el se adelanta y mientras voy soltando coñas a los participantes que me adelantan o los que adelanto.

Una pequeña bajada y empiezan los caminos a estrecharse, más subida y más bajada, aquí adelanto a Bea que en las bajadas se acojona bastante, menos mal si no, no la pillo en toda la carrera.

Me está pareciendo precioso, pese al estrés que me produce la mtb, las zonas técnicas, intentar seguir a mi compi y esquivar todo lo que hay en el camino a la vez, me da tiempo a disfrutar del paisaje. Sin más, ¡zas! al suelo, literalmente volé de la bici, todavía no se qué fue lo que pasó, sólo que estaba en el suelo en plancha, enseguida se acerca un chico a ayudarme a levantarme me río y me veo manchada de barro y varios golpes en las piernas, me voy a subir a la bici y aprovechando que delante había tapón y estaban pasando una zona con la bici a cuestas me repongo y con calma me acerco, mi compi que estaba delante y ya me vio levantándome, me dice, ¡Normal, vas como una loca! 

Aparece Bea y riéndome le digo; volé, se ríen todos y seguimos y cuando vuelven los senderos estrechos, un árbol, una piedra, una raíz y zas le doy a las dos cosas y vuelvo a salir volando contra el árbol, esta vez caigo de lado y todo el golpe se lo lleva el hombro, el brazo, la cadera, me encuentro tirada con media bici encima y el equipo que llevaba detrás, gritando caída, caída, me ayudan a levantarme y reponerme. Me subo a la bici, y sigo en busca de mi compi con ganas de ponerme a llorar, por fin le veo me estaba esperando, al ver que no le seguía.

Me he vuelo a caer dije, su cara era algo así como, no sé si reír o si darte darte un abrazo, optó por decirme, venga va, que no es nada… supongo que vio que la otra opción haría que me derrumbase.

La cabeza aquí empezó a jugar malas pasadas y no ir bien, sin más en cosas tontas ponía pie en el suelo, mientras luchaba con ella y me enfadaba conmigo misma veía como mi compi se desesperaba de verme tan torpe y acojonada, y cada vez me sentía más bloqueada; Esto tengo que trabajarlo con mi Coach, me repetía una y otra vez, mientras procuraba poner en práctica todo lo trabajado anteriormente con ella.

Van pasando los km. y puedo decir que apenas me enteré de nada más que intentar seguir sin caerme, ahí estaba como un robot controlando cuando comer, beber y luchando con mi mente, y mientras Juan me iba analizando y dando ánimos, al igual que andaba pendiente que no dejase de beber y comer e ir gastándome bromas para reaccionase.

Vuelvo a ver a Bea que andaba esperando a su compi, nos contamos como vamos, ahí les adelantamos y seguimos, me empiezo a encontrar mejor anímicamente, pero empiezo a sentir dolor en la espalda, las muñecas y el brazo.

Llegamos a un avituallamiento reponemos de todo, comemos y a seguir, ya sólo voy viendo el desnivel acumulado, descontando lo que va quedando y me voy animando con eso, Vamos Lore, sólo quedan 400, sólo quedan 200 y 15km, me voy diciendo. Juan ya empieza a hacer terapia, aunque sus ganas de llegar se notan, y eso me hace sentir mal, le digo que lo siento, y aunque me dice; no pasa nada, que siga así, no me animo demasiado.

Por fin, 5km, vemos algo de carretera, vuelta a los caminos y; ¿pero esto qué es? Más piedras y pendiente.

¡Al fin! 2km. y sí, ya se ve Tavira y el ambiente de la carrera..

Entramos en meta y a pesar de estar contenta de haberlo conseguido, sólo tenía ganas de llorar

Etapa 2 . 89km con 2100+

Escribo a las chicas para ver como van y Laura nos cuenta que tuvo que retirarse en el km 20 al encontrarse mal, una baja que no esperábamos y sólo deseábamos que se recuperase.

Lavar bicis y al hotel, en esos momentos no tengo hambre, sólo quiero tomar mi recuperador y ducharme.

Barro, y más barro, había en mi cuerpo y necesitaba sentirme limpia.

Fue ahí, bajo el agua, cuando salió todo a la luz, empiezo a reírme y casi llorar, ¡estaba hecha un Cristo! hematomas por todas partes: piernas, cadera, muslos, brazo…

Tras la ducha a descansar, mientras aparece el hambre, compex y más tarde bajar a cenar, pasaban las horas y reventada de los golpes me encontraba.

Sólo pensaba en la etapa de mañana…

Etapa 3

Mismo ritual, si algo recuerdo era abrir los ojos y ver ese amanecer tan relajante, pongo música y a prepararse.

Desayuno, terminar de prepararse y al lío…

La verdad que no me encuentro muy católica, dolor de muñecas, espalda y hombro, lo comento pero no quiero ser pesada, era un cúmulo de todo.

Me dice mi compi, hoy empieza con calma que lo que nos espera es tela..

El ambiente en la salida es más tranquilo, los riders están cansados de ayer y saben lo que hoy tenemos por delante, así que será fácil hacerlo.

Dan la salida y así lo hago, empiezo poco a poco, de menos a más intentando no excederme con las pulsaciones.

Empieza enseguida todo para arriba, las piernas no responden mal, pero hoy hace bastante calor y empiezo a notar enseguida que necesito beber más de lo habitual, voy intentado comer pero el cuerpo me pide más y más líquido, siento las muñecas doloridas, intento centrarme en las piedras, pedrolos, raíces, y largos senderos súper estrechos.

Siguiendo la estela de mi compi, que en las subidas sube con Bea y yo subo con Iván, y ya en las bajadas les engancho, disfrutado de los paisajes, y sintiendo la dureza del día en todo mi cuerpo, contado mucho lo que como y cuando lo como, siguiendo el plan y veo que pese a el esfuerzo, las horas, el calor, hacía mucho tiempo que no me sentía tan bien con el estómago.

“La importancia de saber qué y cuándo beber y comer, es tan importante como entrenar en etapas Maratón

Y más cuesta arriba, más sendero, los km. no pasan, un río por aquí, otro por allí, la verdad que con el calor solo me apetecía meterme en ellos así que buscaba la forma de salpicarme y mojarme los pies para refrigerar y refrescarme, estaba sufriendo tanto como disfrutando de lo bonita que es la prueba.

Ya a falta de 15 km. llegamos a un punto donde es imposible bajarlo en bici, ya agotada mentalmente voy bajando andando con la bici casi tirándome que por la cabeza me pasaba soltarla y que le diesen por el saco, pero a su vez pensaba, te queda nada y lo habrás conseguido, ¡vamos! Así que, cuando llegué abajo, le dije a mi compi, dame agua, y así casi bebiéndole todo el bidón, me subí a la bici y seguimos la marcha, risas por no llorar y me daba ánimos diciendo que lo estaba haciendo muy bien, que la etapa de hoy era muy, muy, dura y técnica y que estaba orgulloso de mí… y así pasaron los últimos km. Un tramo de carretera en el que me recompuse, me puse a rueda y tiramos con energía, ya tenía ganas de bloquear horquilla y relajar brazos, me dio la vida ese tramo, cuando nos dimos cuenta llevábamos un pelotón detrás, y ya, llegando al final, tuvimos trampa de la buena, que me tomé con mucha gracia, ya que sabía que era lo último.

Salimos a la carretera de nuevo y ya, viendo de nuevo Tavira, su adoquinado, el puente, el parque y ¡Meta!

¡¡Ahora sí!!

“Un abrazo enorme”

“Un Enhorabuena lo has hecho muy bien!”

Y yo, ganas de llorar, nos cuelgan la medalla de Finisher y ahora toca disfrutar de ello.

Veo a Bea muy contentas de haber luchado contra nuestros miedos y haberlo conseguido, apenadas porque Laura no pudo y esperando ansiosas una nueva aventura para compartir.

🏅Gracias a mi compi.

Sin ti, no lo habría conseguido.

¡GRACIAS!

🏅Gracias a José Acosta por esa planificación, me quedo con tu mensaje al darme la enhorabuena (me quedó Grabado) 🤣

🏅Gracias a Cool Health Club por cuidarme tan bien, Nutrición+Coach+Fisioterapia=🚴‍♀️🏅

🏅Gracias Recuperat-ion

🏅Gracias a Bye! Nutrition

🏅Gracias a la Fundación Josep Carreras contra la Leucemia.

❤️🚴‍♀️Soy Mujer Ciclista🚴‍♀️❤️

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Disfrutando el “Gravel”

¡Descubriéndolo! ¡Disfrutándolo!

Hace ya uno meses que descubrí “El Gravel” nueva disciplina sobre la dos ruedas para mi, ya hacía tiempo que tenía curiosidad y por fin un día, llegó el momento.

Preciosa ruta la que organizaba Sanferbike. Allá que nos plantamos mi compañera de locuras Marta y yo, nos juntamos con amigos para disfrutar de la mañana de Gravel, con ellos sabíamos que la diversión estaba asegurada, llegamos nerviosas al punto de encuentro, entre bienvenidas, saludos y sonrisas, vimos que éramos las únicas mujeres entre un montón de hombres, (algo que ya se na había olvidado) además parecían unos auténticos expertos de la disciplina, y lo mejor, que las dos éramos unas auténticas novatas, entre nervios, risas, torpeza y bajo las indicaciones de nuestros amigos, de cómo manejarnos, hicieron que fuésemos cogiéndole confianza.

¡Disfrutando!

Sí, sabíamos que era una ruta de 70km , y nosotras unas novatas, pero nada nos quitaba la sonrisa, ahí estábamos, las dos disfrutando de la ruta, y tanto la disfrutamos y acabamos tan emocionadas, que ambas, queríamos una bicicleta de Gravel, ¡Para ya mismo! Queríamos devorar caminos.

Los que me conocen saben me apasiona la Carretera, y que la Mtb va cogiendo fuerza en mis prioridades, pero con la Gravel es todo diferente, es una sensación de Libertad, tranquilidad y sobre todo, mucha diversión, y eso “Engancha”

Sin más, mientras mi sonrisa crece cuando puedo cogerla, me proponen formar parte de un proyecto que hará de esto, un sueño.

Shimano creaba para éste 2019 el, Gravel Alliance Shimano y habían muchas cosas chulas por venir..

Aquí me encuentro metida en este proyecto que comenzaba en unos meses, sin bicicleta propia, con ganas de devorar km y aprender más de esta nueva disciplina.

Mi amigo Álvaro, Mecanico de La Fuga Cycling se ofrece a ayudarme con ello y a día de hoy es el culpable de que vea el Gravel como lo veo.

La Fuga Cycling no duda ni un momento en ponerme una bicicleta para mis prácticas, y poner todo de su parte para que no me falte de nada antes, ni para cuando el proyecto se ponga en marcha.

GRACIAS Infinitas.

Así que estos meses atrás, hasta hoy, me encontraba ansiosa por tener un medio día libre y poder disfrutar de esos caminos, mientras Álvaro me va guiando en como avanzar con ella.

Gravel o MTB

Me habéis preguntado en los stories.

¿Qué me aporta el pedalear con una bicicleta de gravel, que no me aporte la mtb?

Al principio pensaba que sería aburrido, ya que con una Mtb puedes hacer lo mismo, incluso muchas más cosas, pero, el tema es otro, la posición, el movimiento del cuerpo, al final vas como en tu bici de carretera y puedes ir más rápido que con la Mtb y eso, engancha.

También es verdad que no soy de disfrutar metiéndome por zonas muy técnicas con la MTB, así que el Gravel me va de lujo.

Del Gravel Destacaría

La comodidad, la rapidez, el que puedes atajar por cualquier camino o carretera, es, una todo terreno, sin preocuparme de nada porque lo va a pasar sin problema. Es la sensación de no tener que estar pendiente de los coches, porque estás por caminos que con tu bici de carretera no puedes ir.

Mucho me queda por aprender y muchos km por recorrer y como siempre digo, pedalada tras pedalada, bajada tras bajada, iremos aprendiendo a dominar y a disfrutar más.

Objetivos

Este año participaré en varias marchas de Gravel, entre ellas, dos que me hacen realmente ilusión.

.The Dirty Reiver, un festival del Gravel en Londres con tres distancias para retar a cualquiera.

.MadChain dos días de auténtico Gravel por Soria donde se recorrerán más de 250 km

#ridershimano

Hace un mes que estuve en la presentación del proyecto: Gravel Alliance Shimano. Todos hemos pasado unos días estupendos en Nunspeet, conociéndonos y conociendo a todo el equipo que hay detrás.

Estoy muy emocionada de pertenecer a el y tener la oportunidad de disfrutar de mi pasión de esta manera.

Mi nueva compañera

Os presento a la pequeña que me acompañará en esta aventura.

Cinelli Zideco, Grupo Shimano Ultegra, Componentes Pro, Ruedas Progress

Patrocinadores para este proyecto, Shimano, componentes Pro, Bicicleta Cinelli, Progress

Muchas cositas hay en mente y ya estamos pensando en organizar quedadas para quienes quieran probar, así que estad atentos y no dudéis en decírnoslo que os va a encantar.

Os dejo el enlace Gravel Union

https://www.gravelunion.cc

Gracias a todos los que lo habéis hecho posible

❤️🚴‍♀️Soy Mujer Ciclista🚴‍♀️❤️

Sonia, Mujer Ciclista

Sonia, de paseos con una Mtb al Enduro, ahora, todo lo que le echen!!

Sonia, ¿Por qué el ciclismo?

Mi primer contacto con el ciclismo fue un poco por casualidad.

Siempre he hecho todo tipo de deportes, pero por estudios y trabajo llevaba un tiempo parada y con unos kilos de más. Así que probé con el boxeo, pero no me acabó de encajar.

Mi pareja me propuso mirar bicis de montaña pero quedé espantada con los precios. Finalmente hice un esfuerzo y compré mi primera mountainbike ,una ktm por poco más de 600 euros.

En mi primer paseo por el río de Valencia y sin saber cambiar de marchas, supe que aquello iría a más.

En apenas 6 meses hice mi primera marcha, a la que siguieron las del circuito Serranía de aquel año 2012.

Probé también el enduro y acabé comprando una Spicy. Las cortas tardes de invierno no permitían salir a rodar sola, y probé a calzarme unas zapatillas de running. Poco me duró porque enseguida lo combiné con la bici y la natación y de ahí salió mi primer triatlón. Pero es asfalto no es lo mío y cambié las zapatillas de running por las de trail. Pero tampoco… Todo esto en tan solo dos años.

Y ¿Por qué el ciclismo?

Porque ¡Disfruto más dando pedales!

¿Desde entonces no te has bajado de tu bicicleta?

No, en octubre de 2013 me caso y en noviembre me quedo embarazada. Aunque no me bajo de la bici hasta el día antes de dar a luz.

Tras el embarazo por circunstancias tardo casi 2 años en volver a salir con normalidad. El poco tiempo y la falta de  forma física eran la pescadilla que se mordía la cola: como no salía iba fatal, y como iba fatal no salía.

Poco a poco voy cogiendo forma y por fin vuelvo a disfrutar. Pero llega un momento horrible en mi vida que casi me hace abandonar la bici e incluso a mí misma. Aunque la historia da un giro de 360 grados y la bici se convierte en mi refugio.

Conozco a mi actual entrenador y vuelvo a las marchas, y ya si que no me vuelvo a bajar. Todo esto me lleva, en poco tiempo, envuelta en carreras UCI y por etapas.

Y este año mi debut en open XCM.

 ¿Qué significa para ti el ciclismo?

Para mi el ciclismo ha pasado de ser mi refugio, a mi forma de vida y pasión. Algunas personas dicen que es obsesión, pero yo no lo creo. Jeje…

 

¿Qué destacarías de él Sonia?

Destaco la libertad que me da, los lugares que he visitado, la conexión conmigo misma y con la montaña, que reconfortan y dan vidilla. Mi bici es mi terapia para los malos momentos, encontrarme mal anímicamente y salir a dar pedales es mi mejor medicina. La amistad e incluso el amor que he podido encontrar también gracias a este deporte.

 

 

¿Qué significa para ti ser mujer ciclista?

Siempre he estado metida en hobbies o deportes donde las mujeres somos minoría, pero no me importa lo más mínimo. Somos capaces, y al menos yo no busco ni pretendo la igualdad, ya que obviamente no somos iguales, lo que me gustaría es la igualdad de oportunidades. Y por otro lado, que no se critique cuando hacemos quedadas de mujeres, ya que durante muchos años se han hecho, y se siguen haciendo, cosas solo para hombres. Nosotras nos juntamos porque necesitamos hablar de nuestras inquietudes ciclistas o de la vida, enseñarnos entre nosotras y compartir. Por supuesto no se prohíbe que vengan hombres, pero a veces las mujeres que se inician, se sienten más cómodas o menos cohibidas cuando no los hay. 

¿Destacar los momentos más bonitos y más duros?

Como momentos memorables podría destacar algunos como, conocer al que fue mi marido en la grupeta con la que empecé (los rodabikers) y que surgiera el amor en plena senda del cartero en Higueruelas. Pasando por llevar a nuestro bebé al campillo donde hacíamos descenso y mientras yo bajaba él estaba con el bebé y luego él bajaba mientras yo le daba pecho. Hasta entrar en meta mi peque juntos en bici y subir al pódium. Pero no puedo olvidar a las grandes personas que he conocido, unas van y vienen, otras fueron importantes y ya no están presentes. Pero todo sirve como aprendizaje. 

A veces se busca un rato para salir a rodar simplemente para hablar con amigos y si hay tiempo una cervezas después. Otras veces necesitas salir sola para escuchar tus pensamientos o simplemente airéate o desfogarte de un mal día y quemar adrenalina pegándote un buen apretón.

Y como momentos duros habrá unos cuantos, pero ahora mismo no los recuerdo. Son esos que lo pasas mal en el momento pero luego se olvida, una subida imposible que te hace bajarte de la bici, alguna pájara por no haber comido o bebido lo suficiente o porque te han llevado con el gancho. Alguna caída, pero por suerte nada más allá de rascones, heridas leves y muchos morados.

 

 

2018 estuvo cargado de aventuras, pero 2019 ha empezado muy bien y con sorpresas que van a hacer vivir aventuras inolvidables sola y acompañada.

Sonia recién llegada de la Mediterran Epic, con muchos proyectos por delante y un canal de YouTube que seguro nos deleitará con muy buenos ratos.

https://www.youtube.com/channel/UCbyXfYxM1mnnu6fdjsM90xA

❤️🚴‍♀️Soy Mujer Ciclista🚴‍♀️❤️

“Mujeres Ciclistas” hoy os traigo a Patricia Martínez

Patricia Martínez, ella es una Mujer Ciclista, de ruedas gordas, senderos y bajadas complicadas.

¿Que significa para ti la bicicleta?

La bici para mí, es un punto más en el motor de la vida, junto a mi marido, hijas y trabajo.

El poder coger la bici y empezar a pedalear hace que, se me despeje la mente y el cuerpo, desaparece el estrés diario, además de sentirme genial a nivel anímico.

¿Cuando te subiste por primera vez en una bicicleta y no has vuelto a bajarte?

Cuando mi hija mayor nació, a los pocos meses tuvieron que operarme, una de mis rodillas que arrastraba una lesión dijo, ¡basta! debido al peso del embarazo, hasta el punto de no poder ni siquiera subir un escalón.

Tras varias infiltraciones sin éxito, optaron por lo más drástico (amoldar el tendón rotuliano a la rodilla), tras la operación estuve, 1 mes sin poder andar y luego 6 meses de dura rehabilitación.

Al cabo del tiempo compramos un par de bicis, y empecé a salir, primero fueron unos pocos kilómetros donde cualquier repecho creía que era un puerto de primera categoría, poco a poco fui incrementando salidas y la rodilla respondía a la perfección, y eso me encantaba, como dicen “querer es poder”. De esto hace unos 6 años.

A partir ahí, me di cuenta que el mundo de la bici me aportaba grandes beneficios en todos los sentidos.

Compartir con gente tu afición, te hace sentir muy bien, ayudar a otras personas a iniciarse en este deporte, son algunas de las cosas que me encantan de este mundo.

Aparte de todo esto, comparto afición con mi marido, que hace las salidas más divertidas y siempre me aprieta para que lo de todo.

¿Que es para ti Ser Mujer Ciclista?

Para mi ser mujer ciclista es, demostrarme a mí misma que, si se quiere, se puede, que muchos de los miedos y obstáculos los tenemos en la mente, y que una vez que rompes esas barreras, te das cuenta de lo que has conseguido, lo que vales, y que todo esfuerzo, disciplina y sacrificio ha servido para algo.

“Que no somos menos que nadie y que si queremos podemos”.

Una vez un indeseable me dijo que el ciclismo no era para mujeres, al poco tiempo me lo encontré tirado en una senda y le ofrecí mi ayuda.

¿Cual ha sido tu mejor aventura sobre las dos ruedas?

El ciclismo es un deporte duro pero no imposible.

Mi mejor aventura sobre una bici ha sido sin duda “LA PILGRIM”

Compartir durante 7 días esta experiencia con mujeres cuyos objetivos y formación es tan diferente, pero que a la vez somos tan iguales, todas compartimos la misma finalidad “Conseguir nuestros retos y nunca dejar de intentarlo“.

¿Y la más dura?

La aventura más dura fue, enfrentarme yo sola y por primera vez con solo 3 años sobre una bici al, “ULTRAMARATON TITAN DE LA MANCHA” reto que conseguí, el cual me produjo una satisfacción inmensa al cruzar el arco de meta.

¿Que reto tienes para este 2019?

El gran reto que quiero enfrentarme este año será al ULTRAMARATON SIERRA NORTE, objetivo que el año pasado de pareja con mi marido no pudimos conseguir ya que tuvimos un fallo en organización de material.

Pues ella es Patricia, recién aterrizada de la Mediterranean Epic, donde ha disfrutado de esa preciosa de Staff carrera con 98 Producciones y Sonia, otra gran mujer ciclista que en breve os traeremos su historia.

❤️🚴‍♀️Soy Mujer Ciclista🚴‍♀️❤️

#sermujerciclista

Gemma Serrano, Nutricionista, como pasé de ser una mujer obesa a triatleta.

Gemma Serrano, todo un ejemplo de superación.

Gemma era una mujer obesa y ahora es madre y Triatleta

¿Gemma cómo llegas a tener obesidad y darte cuenta de que quieres cambiar tu vida? 
Pasan las semanas, los meses, los años…
Te vas acomodando con ciertas cosas que aunque no te gusten, las normalizas y forman parte de tu día a día. No sabes si es bueno o malo para ti, es lo normal y “lo que te ha tocado” por lo tanto, sin tu saberlo, vives resignado y aferrado a ciertas cosas que cada vez te meten en un pozo más hondo. En algunos casos una obesidad no es solo un “problema de Kilos”, es todo lo que nos rodea.
Puede ser una falta de motivación por la que vivir, por muy exagerado que suene, una depresión, porque no nos gusta la vida que llevamos, ansiedad ante las cosas que nos desequilibran cada día, y no ponemos remedio, las intentamos solucionar con atracones de comida. Y si a esto le sumamos el amor desmesurado a la comida, que es uno de los placeres más grandes de este mundo, pues es cuando vienen los problemas.

Siempre he sido una niña con algunos kilos de más, mi amor hacia la comida está forjado desde que tengo uso de razón. Pero los problemas aparecen cuando con una edad más avanzada vas creando hábitos que no son saludables y al final se quedan a vivir contigo, cierto es que esos kilos de más nunca me han impedido practicar algún deporte y siempre he estado haciendo cositas.

Cómo jugar a baloncesto, algo de lo que tengo muy buenos recuerdos.

¿Cómo decides dedicarte a la Nutrición?

Llegó el momento de decidir que carrera universitaria estudiar. En una charla de orientación que tuvimos en el instituto, Amanda, mi mejor amiga y yo, vemos que aparece la Primera Promoción de Nutrición Humana y Dietética en la Universidad de Alicante. Nos atrae mucho el tema, con un poco de miedo di el paso hacia adelante.

 Al terminar la diplomatura encontré trabajo de inmediato como nutricionista.

El ser nutricionista no fue para mí un impedimento para seguir cogiendo peso y no poder controlar mi alimentación. Tenía la teoría muy clara, pero…

¿qué pasaba con la práctica? ¿Por qué no puedo controlar mis malos hábitos? ¿Por qué cada vez me siento peor y no puedo parar?

La frustración cada vez era mayor porque no era capaz de llegar a un peso saludable, Y como decía antes, aunque no era bueno para mí y esos kilos me limitaban en muchas cosas en mi vida, normalizas esa situación hasta llegar al punto de dejadez. Mi vida era cada vez más sedentaria y cada vez necesitaba más comida y sobre todo dulce para poder saciarme, y de esa forma entras en un bucle que nunca acaba.
Era capaz de dar consejos a la gente para que perdieran peso y lo lograban y me agradecían el haber cambiado sus vidas, sin embargo, no era capaz de cambiar la mía.

En el 2011 con 115 Kilos de peso me quedé embarazada de mi hija. Durante el embarazo comí de forma saludable, porque ahora ya no solo me nutría yo, iba a nutrir a la personita más importante de mi vida, incluso bajé de peso durante la gestación.

¿Cuando decides cambiar tu vida?

Un año más tarde mi pitufa empezaba a andar y mi exceso de peso me impedía poder seguir el ritmo de Vega.
Decido entonces subir a la báscula. 119 Kilos en 1,63 metros de altura y 54% de materia grasa. A este paso no podría disfrutar de lo más importante de mi vida, ella, mi hija, a parte de todas las limitaciones que tienes al ser una persona obesa y tampoco mi hija podría disfrutar de su madre.

Así que el 1 de Julio de 2013 no decido ponerme a dieta, “decido cambiar mi vida” Decido desintoxicarme del dulce, comenzar a comer de forma saludable y empezar a practicar ejercicio.

Recuero los primeros días en el gimnasio que eran una agonía pura y dura pero sabía que la constancia tendría su recompensa. Comencé a ver los primeros resultados y los kilos comenzaban a bajar. Gracias a esas frases motivadoras de mi entrenador en esos duros momentos me sonaban a música celestial. a veces mis pensamientos no eran positivos porque aunque hubiera bajado 10 kilos aún me quedaban 40 y esto es muy duro de asimilar para no tirar la toalla. Pero tenía claro que había que seguir. Contaba con el apoyo incondicional de mi familia y amigos y mi hija que me estaba esperando para poder compartir con ella muchas cosas.
¿Cuáles fueron los cambios que más notaste?
El quitar el azúcar de mi alimentación, las endorfinas que comencé a fabricar practicando deporte y los kilos que iban desapareciendo, hacían que fuera disminuyendo mi ansiedad y cada vez me sentía mejor. Así que ese círculo vicioso de color negro, pronto empezó a volverse de color blanco. Cada vez me sentía mejor, pero es que cada vez quería sentirme aún mejor.

Así fue como en 365 días bajé 48 Kilos. Y no puedo decir que fue un calvario porque esto no fué solo bajar 48 kilos, tu vida cambia por completo. Te das cuenta de que si eres capaz de conseguir eso, sería capaz de conseguir cualquier cosa que me propusiera.

El deporte pasó a formar parte de mi vida y gracias a mi amigo incondicional José Luís empecé hacer carreras populares de corta distancia tanto de asfalto como de montaña. Nunca he hecho buenas marcas, para mi cada carrerita significaba superarme un poco más. Sentir que todo esfuerzo tiene su recompensa. Sentir que siempre hay alguien a tu lado apoyándote y que en la meta me espera la persona más importante de mi vida, mi hija.

Lo que estaba experimentando me impulsó todavía más a ayudar a otras personas con el mismo problema que yo a que cambiaran su vida.

La gente me preguntaba cual era mi secreto y yo siempre respondo lo mismo: “El secreto es que no hay secreto. Alimentación saludable, ejercico físico, trabajo y mucha constacncia”
Entonces apareció en mi vida Octavio Pérez, preparador físico, entrenador personal, atleta de élite, emprendedor y sobre todo grandísima persona. En esos momentos, Octavio iba a lanzar un proyecto que se llama “Apadrina un Sedentario” y me propuso compartir mi historia para servir de motivación a otras muchas personas y colaborar de esta forma en este gran proyecto. Así lo hice y creo que mi historia sirvió de ejemplo para ayudar y motivar a muchas personas a que cambiaran sus vidas. También proyectó mi historia en su libro “Mis primeras zancadas”, en el que comparto páginas con otras personas con grandes historias de superación personal. Desde entonces han sido muchos los mensajes que he recibido diciéndome que he sido su ejemplo a seguir. Esto me enorgullece mucho porque sé lo que se siente cuando estás viviendo con limitaciones debido a la obesidad, pero también sé lo que te aporta vivir con un peso saludable y saber que puedo ayudar a muchas personas con mi historia y con mi trabajo me hace muy feliz.

¿Cómo empiezas con el ciclismo?

El caso es que mi cuerpo quería marcha así que hace 3 años decidí empezar con el Triatlon, algo que me causaba bastante respeto, pero que a su vez veía como un gran reto y es que a mi, los retos, cuanto más difíciles, más me atraen. Me fuí al Gimnasio, ya tenían su club de Triatlón.
En las primeras clases de natación no era capaz de hacer un largo 25m seguido. Mis pulmones no daban más de sí. Sufría mucho y disfrutaba poco y hasta me preguntaba, ¿merece la pena esto? 
Mientras me lo preguntaba seguía intentándolo y pronto empecé a completar 25m seguidos, luego 50m y cada vez un poco más y de esta forma empecé a disfrutar.
Una vez más se demostraba que el trabajo y la constancia dan sus frutos. Incluso este año hice mi primera travesía en el mar, en Altea, la cual completé sin parar aún siendo las condiciones del mar muy adversas. Y lo conseguí. Y es que para lo que algunos es algo tan normal o cotidiano como practicar deporte, para una persona obesa es algo inalcanzable, por lo tanto lo que se siente al cruzar una meta es algo inexplicable. No hay nada más satisfactorio como la superación personal.

¿Hablas de la Natación pero y la bici? 

Llegó el momento de comprar la bici de carretera…Ufff, eso si que daba miedo. Si no pedaleaba desde la primera comunión, como iba a subirme en una bici con calas.
Llegó el primer día, y con él llegó mi primera caída, esa caída que te hace perder el miedo y la vergüenza. Siempre recordaré aquella tarde de primavera en el “parque de los pajaritos” con la terraza del bar repleta de gente y como subí a la bici y sin dar la primera pedalada caí de lado y me dolió más la vergüenza que el “porrascazo” que me di. ¿sabes que hice? Me levanté y me volví a subir a la bici, desde entonces ya no me he bajado.

Y es que no importa cuantas veces te caigas, lo importante es levantarse.

Compré mi bici con miedo y ahora es lo que más me gusta. Todas y cada una de las salidas que he hecho las he disfrutado al máximo, con compañeros y amigos del Triatlón y con mis amigas Eva y Amanda.  Sufrimos con algún que otro puerto pero pronto se olvida con  unas risas.
Ya he hecho algún triatlón de corta distancia y por supuesto quiero más y claro está que los haré.
A través de mi experiencia personal y mi labor como nutricionista, ayudo a muchas personas a cambiar sus vidas y a conseguir sus objetivos. No hay secretos. Aquí se come comida real y se practica ejercicio para que exista un equilibrio físico y emocional. Somos lo que comemos y lo que nos movemos.

La clave “Cree en ti y no pongas límites a tus sueños” Vivo cada día con ilusión y pasión y eso hace que cada día sea único y recuerda que nunca es tarde para cambiar tu vida y emprender un nuevo rumbo.

Dices que el ciclismo es lo que más te gusta, ¿Qué es para ti Ser Mujer Ciclista? 

Para mi el ser mujer ciclista significa disfrutar de mi tiempo de ocio de una forma especial respirando libertad y una conexión conmigo misma cuando salgo sola y algo especial cuando salgo con buena compañía. De hecho las salidas con mi amiga incondicional Amanda, las llamamos “Salidas-Terapia” las cuales aprovechamos para contarnos todas nuestras cosas, reirnos o llorar cuando lo hemos necesitado, pero para acabar siempre con una gran sensación al sentir la conexión que existe entre nosotras y que aún se potencia más cuando vamos sobre las ruedas de nuestra bici respirando libertad y buenas sensaciones. De hecho cuando una semana no podemos salir a rodar, a la siguiente semana preparamos con antelación la salida porque decimos que tenemos “mono”.
Siempre que una mujer me dice que le gustaría salir en bici pero que les da miedo, las animo a que la compren contándoles mi historia o les digo que podría dejarles la mía para que prueben, porque una vez la prueben ya no hay marcha atrás. Es una sensación de libertad que cuando la descubres ya no quieres parar. Sin duda, disfrutamos sobre ruedas y tengo muchas historias guardadas en mi corazón que he vivido con mi bici que nunca olvidaré, y por supuesto todas las que todavía me quedan por vivir.
A parte eres también apasionada del ciclismo indoor 
Las clases de ciclo indoor las practico con mucha frecuencia y es algo que siempre me ha gustado mucho, así que sin pensarlo mucho decidí inscribirme en un curso de Instructora de ciclo indoor de BestCycling en Madrid para conocer mejor este mundo. Además de ser algo que es inalcanzable cuando pesas 119 Kilos, pero ahora ya no hay límites. Han sido 3 semanas muy duras de mucho trabajo y conocer un mundo nuevo. He aprendido un montón de cosas y me siento muy orgullosa de ello.

¿Próximos retos?

Como decía la parte de ciclismo es con lo que más disfruto, así que no descarto participar en alguna marcha cicloturista a ver que tal se me da, y seguir con los triatlones ampliando experiencia y distancia. 
Está claro que toda esta historia ha dependido de mi, pero he contado con el apoyo de muchas personas que me quieren de verdad y han creído en mi desde el primer momento. Ellos saben quien son, pero no dejaré de mencionar a mis padres y a mis hermanas y al motor de mi vida que se llama Vega y que en estos momentos tiene 6 años.

Me siento muy afortunada de los amigos que tengo que nunca me han fallado y de las personas que he ido encontrando en mi vida que me han traído tantas cosas positivas. Bego, la monitora de natación, que me ha enseñado a disfrutar como una sirenita en el agua Diego mi entrenador al mando de todo ésto que se ha implicado conmigo desde el primer momento y ha sabido sacar lo mejor de mi y al cual tengo muchas cosas que agradecer

GRACIAS A TODOS DE CORAZÓN.

🚴🏼‍♀️❤️Soy Mujer Ciclista❤️🚴🏼‍♀️

#sermujerciclista #soymujerciclista #smc

Suelo pélvico y ciclismo femenino

Hoy Marta Alvarez nos habla de una de tus preguntas.

LA IMPORTANCIA DEL SUELO PÉLVICO EN EL CICLISMO FEMENINO

Hace unos días os preguntaba que dudas teníais, ésta fue una de las preguntas..

Hoy te la respondemos Marta Alvarez nos ha preparado este artículo tan interesante.

A pesar de que el ciclismo se considera un deporte de bajo impacto para la musculatura perineal, las mujeres ciclistas que realizan sesiones prolongadas, aquellas que no llevan un sillín adecuado a su constitución o las que no mantienen una posición acorde a su biomecánica particular pueden llegar a desarrollar ciertos problemas por compresión de estructuras osteomusculares, vasculares o del principal responsable de la inervación de la zona, el nervio pudendo. 

Lo habitual es encontrarse mujeres que se quejan de “hormigueos” o “adormecimiento” de la zona, síntomas reversibles sin mayor significación clínica, pero también pueden darse casos de incontinencia, disfunción sexual, trastornos circulatorios en miembros inferiores por falta de irrigación sanguínea e incluso neuropatía pudenda. 

Prevenir esto resulta bastante sencillo, basta con dedicar unos pocos minutos al día a esta musculatura que en general tenemos tan “olvidada” y es tan tremendamente importante para la funcionalidad del resto del cuerpo. Parémonos a pensar por un momento, ¿qué estructura soporta el peso de todas nuestras vísceras internas (vejiga, útero, recto)? ¿sobre quién repercuten esos aumentos de presión intra-abdominal en actividades cotidianas como toser, reír, levantar peso o trotar? ¿desde donde debería partir la contracción del sistema estabilizador primario para realizar cualquier tipo de ejercicio?

Pues precisamente, es nuestra musculatura perineal la que se encarga de todo ello, por lo que pensándolo así no nos supone tanto dedicarle 10 minutitos al día, ¿no? 

De esta forma, además de ganar en salud, es muy probable que si somos constantes en nuestros ejercicios de kegel y seguimos una buena progresión hasta conseguir dominar ejercicios específicos en los que se produzca una contracción sinérgica del periné y el transverso del abdomen, mejoremos la estabilidad de la articulación sacroilíaca, así como nuestra transmisión de fuerza y ganemos potencia en el miembro inferior, obteniendo una importante mejora de rendimiento.  

¿El sillín?

Muchas mujeres que se inician en este deporte tienen la creencia de que cuánto más acolchado sea el sillín de su bicicleta, más cómodas van a encontrarse; y la realidad es justo lo contrario, incrementando las capas de gel los isquiones se clavarán más y aumentará la presión sobre la zona perineal.

Por tanto, a la hora de elegir un sillín se debe buscar una mayor firmeza y fundamentalmente que se adapte a la estructura anatómica de la ciclista lo máximo posible, de manera que las tuberosidades isquiáticas descansen sobre la parte ancha del sillín. Será importante, por tanto, medir la distancia de cada ciclista entre ambos isquiones y colocar el sillín paralelo al suelo (algunos estudios sugieren unos 2º negativos para disminuir la basculación posterior de la pelvis) y con la distancia idónea respecto al manillar. Algunos modelos de sillín cuentan con una apertura que ayuda a disminuir esa presión sobre el periné, por lo que puede ser interesante recurrir a ellos. 

Por otro lado, además del sillín, es fundamental que el resto de componentes de la bici estén bien ajustados (manillar, potencia, pedales…), por lo que recomiendo encarecidamente a todas que nos realicemos un estudio biomecánico con un profesional, para así ir cómodas y con una higiene postural lo más adaptada posible a cada una. 

¿Estrategia de prevención?

En mi último año de licenciatura he tenido la suerte de poder aprender de una experta en este campo (entre otros muchos), mi profesora de lesiones deportivas y técnicas del ejercicio, Susana Moral, quien trata de transmitir en sus clases y conferencias la enorme importancia del trabajo del suelo pélvico en todo tipo de deportes.  

Siguiendo sus directrices, lo recomendable para ir adquiriendo control sobre esta musculatura es realizar contracciones en posiciones sencillas (decúbito supino con flexión de rodillas y caderas, cuadrupedia) para posteriormente ir incrementando progresivamente la complejidad buscando la coactivación del transverso abdominal, primero de forma estática y luego en movimiento. El uso de bolas chinas u otros dispositivos, como el boltex inertial, es un complemento perfecto para aumentar la propiocepción y el reclutamiento de la musculatura. En estos casos, lo recomendable es no limitarse a ejecutar movimientos lentos como los de las clases de pilates, sino alternar movimientos rápidos y subidas repentinas de presión intra-abdominal, para así reclutar también las fibras rápidas. 

¿Y qué ocurre en aquellas ciclistas que combinan sus sesiones de bici con sesiones de carrera u otros deportes de impacto?

Pues lógicamente  tienen una mayor predisposición a que con el tiempo la musculatura perineal y los tejidos se debiliten, disminuyendo su función de sostén y pudiendo desembocar en una disfunción, incontinencia o prolapsos. Esto no quiere decir que correr sea un deporte desaconsejado, simplemente que se debe incluir el fortalecimiento de la musculatura perineal y del corsé abdominal en las rutinas de entrenamiento, pues no sólo es hacer kilómetros y kilómetros a costa de dejarnos la salud. A modo de recomendaciones prácticas podríamos destacar aumentar la cadencia a unos 170-180 pasos por minuto reduciendo la amplitud de zancada, llevar una posición erguida y tratar de mantener la cadera lo más neutra posible, concentrarse en seguir una técnica de carrera adecuada pisando con la parte media del pie y no con el talón, evitar terrenos duros de asfalto en la medida de lo posible y, por supuesto e indispensable, entrenar junto a la musculatura perineal todo el núcleo central (core) y el deltoides glúteo como piedra angular de la estabilidad del cuerpo. 

Bueno chicas, espero que os resulte interesante este artículo y que os haya sido útil. Me encantará recibir vuestros comentarios, opiniones y dudas que nos pueden hacer aprender a todas sobre este mundo que nos apasiona.

¡Nos vemos por las carreteras!

Marta Alvarez

#sermujerciclista #soymujerciclista #smc

Girls Experience Ezcaray

Girls Experience Ezcaray con Pirineos punto Bike.

La aventura prometía; fin de semana largo compartiendo experiencia y conviviendo con mujeres apasionadas de las dos ruedas, visitando viñedos, subiendo puertos y disfrutando encima de nuestra fiel compañera incansable.

Así que con gran ilusión preparando todo la noche anterior para que nada más terminar de trabajar poder coger coche y salir dirección Ezcaray y reunirme con ellas.

Todo cargado en le coche y aún no había recorrido 10km y zas! Me dan un golpe por detrás… ¡¡Mierda!! El coche directo al taller, y yo con cara de; ay dios ahora que hago.

Unas llamadas entre los nervios y el disgusto, esperando solucionar el tema de grúa y taller, y organizar cómo llegar a Ezcaray.

El destino estaba dispuesto a que disfrutase el gran fin de semana que ya se vaticinada, espectacular.. pues todo se reorganizó para que allí llegase.

Llegué con un poco de retraso, un disgusto y el estrés del atasco de la salida de Madrid, pero contenta y feliz.

Ezcaray

Tras dejar todo en el hotel voy al restaurante donde estaban ya cenando las compañeras de aventura, un saludo rápido y enseguida me siento en la mesa y me uno a la cena.

Risas y una primera toma de contacto con ellas para conocer a las que aún no conocía.

Subimos a las habitaciones y ya mas relajada, a solas con Erkuden comenzamos a charlar, hablando un poco de todo, se nos hacen las mil..

mañana hay que madrugar decimos.

¡A dormir!

Etapa 1

Suena el despertador y tras dos minutos de remolonear en la cama, nos levantamos, nos vestimos y bajamos a desayunar, allí nos reuníamos todas de nuevo, tras el desayuno, subimos a las habitaciones a por el resto de las cosas, preparamos las bicis y tras escuchar el briefing de la mano de Luis

Riojilla Burgalesa

El fresco de la mañana se siente aún así sabemos que enseguida aparecerá el calor ya que la ruta empieza picando en positivo.

Empezamos con risas y a buen ritmo, la verdad que estamos realmente emocionadas, tenemos a Luis con el coche de apoyo cerca y eso nos hace sentir muy cómodas, toman la delantera Mai e Izaro y van marcando el ritmo, ahí vamos entre risas disfrutando de las bonitas vistas, vamos atravesando pueblos, un giro y cerca de una plaza, tenemos la primera parada, nos quitamos algo de ropa y reponemos agua, mientras comemos de lo que Luis nos va sacando.

Pueblos con encanto que vamos cruzando aprovechando nuestras bicicletas para llegar a cualquier parte, sumamos km y risas, se gira un poco de aire que hacen nos desgastemos más así que vamos aprovechando cualquier carretera o camino despejado para practicar desde relevos a abanicos.

Cada pueblo más bonito y lo mejor que todos tenían una gran pendiente para llegar a ellos con lo que llegabas con el corazón en la boca.

Llegamos Cerolligo con una cuesta pra llegar al mirador que casi nos deja exhaustas, pero valió la pena sufrirla.

Allí nos prepara Luis un buen avituallamiento, con pan, embutido, frutos secos, fruta y hasta café..

tras oponernos las botas dispuestas a continuar, seguimos cruzando el bonito pueblo con sus cuestas y bajadas.

Seguimos y ya directas hacía Ezcaray, sin perder detalle de los pueblos por los que pasamos, Sajazarra.

la vuelta con el viento se hace un poco larga, pero tenemos a Luis pendiente de que no nos falte de nada.

Por fin llegamos.. tras 110km con más de 1300+ y ese extra de esfuerzo por el viento.

Acabamos cansadas de luchar contra el viento pero contentas de la bonita ruta que habíamos disfrutado juntas.

Unas cervezas en la terraza del hotel.

Ducha, nos ponemos guapas y nos reunimos en la entrada para ir a dar un paseo por el pueblo; muchas risas y más cerveza que hacen que las risas vayan a más, se hace la hora de la cena así que nos vamos al restaurante, allí llegan Kela y Mer que se unían esa noche a la jornada, tras la cena directas a descansar para la ruta de mañana.

Comparto habitación don Erkuden, gran mujer ciclista con la que hay mucho de que hablar, Mujeres en Bici es su proyecto que lleva un tiempo dándole caña y con el que ya tiene un gran grupo de mujeres apasionadas con las que comparte vivencias y pedales.

Etapa 2

Despertador, vestirse y a desayunar.

Allí nos reunimos las 10 mujeres para llenarse de energía y prepararse para dar pedales un día más.

Hoy tenemos el final de la ruta en la Bodega Lacea, donde nos esperan con una gran comida.

Hoy tenemos a Luis y a Jorge dos coches de apoyo tras el briefing nos ponemos en marcha.

Atravesando viñedos

Gris empieza el día con chaleco y manguitos, la ruta de hoy son 95km con 900+ a diferencia de ayer tenemos llano y en negativo para el comienzo de la segunda aventura.

Así que un ritmo muy bueno llevamos, a lo lejos vemos unos globos que están emprendiendo vuelo y nos decoran el cielo gris con un poco de color, vamos atravesando pueblos y viendo bodegas, Muga, Cune, Etc..

La primera parada es en la estación y allí nos hacemos unas fotos y Luis nos cuenta la historia.

Seguimos y ya nos vamos adentrando en unas vistas diferentes, el aire hoy también nos acompaña, entre cultivos y viñedos las vistas nos van dejando un muy buen sabor de boca, repecho aquí, repecho allí, cortos pero de los que van haciendo que las piernas trabajen.

El almuerzo entre viñedos

Tras reponer bien, continuamos la ruta.

pueblo aquí, subida allí y escuchamos, una subida más y llegamos, ¿una? Jejeje una detrás de otra, pero las vistas valían la pena.

Así vamos sumando km y añadiendo preciosos recuerdos a nuestra aventura.

Y por fin llegamos la última Bodega, eso si, en la parte más alta nos esperaba y allá que con todas nuestras fuerzas atacamos la última subida.

Nos cambiamos y a vamos directas a la visita de la bodega, donde vemos que la bodega es familiar y todavía conserva su tradición a la hora de hacer esos caldos que tanto me gustan.

Una vez probados nos sentamos en la mesa en un reservado y empezamos la gran comida, espectacular todo cuanto nos sacaron y disfrutando de sus vinos.

Tras la comida y una buena tertulia nos recogen en taxi y furgonetas y nos llevan al hotel.

Repetimos ritual, ducha y al pueblo a disfrutar del ambiente, hoy alargamos un poco más la hora de llegar al hotel.

Unos bailes aquí y otros allí y de buen ambiente que nos vamos a la cama.

Etapa 3

Despertador que no sienta tan bien como el día anterior, venga me dice Erkuden, ella enseguida se arregla y se baja, mientras yo me hago la remolona.

Desayunamos y con la previsión de lluvia nos disponemos a atacar la última etapa, hoy toca la etapa de montaña, La cruz de la Demanda.

La Demanda

Húmedo y gris, muy gris nos recibe el día, allá vamos tenemos 28km y 1000+ en el primer puerto y aunque estamos subiendo desde el km 1 no sobra ni el chaleco ni los manguitos, vamos con la mirada puesta en las nubes negras que se ven hacía donde nos dirigimos.

y cuando llevamos 9km empiezan a sentirse las gotas unas gotas que en menos de 2’ es un chaparrón… empapadas paramos para ver que hacemos y la decisión es de volver, no creemos que vaya a mejorar nada y recién hemos salido. Así que la decisión fue abortar misión..

Ducha cliente al llegar al hotel y aperitivo que nos marcamos en el hotel, allí Luis y Jorge nos lo tenían preparado, así que mientras esperamos la hora de la comida de despedida vamos zampando y tomándonos unas cervezas de recompensa por ese chaparrón que nos habríamos metido.

Nos quedamos con las ganas y con el pensamiento de volver para disfrutar de esa última etapa.

Tras la comida ya llegó la despedida, triste despedida porque apetecía alargar el finde un par de días más.

Me quedo con esas sonrisas tras conseguir llegar a la cima.

Me quedo con esa pasión que desprenden todas esas aventureras de pedales con las que compartí estos días.

Me quedo con esas nuevas mujeres ciclistas que se quedan en mi corazón.

Gracias Pirineos Punto Bike por organizar cosas así.

Gracias Erkuden por ser como eres y guiar tan bien.

Gracias chicas por todo lo que aportáis y trasmitís.

Erkuden, Eli, Izaro, Maite, Olga, Ana, Maite, Kela y Mer. ❤️

Jorge y Luis 🙌🏼

🚴🏼‍♀️❤️ Yo soy mujer ciclista ❤️🚴🏼‍♀️

Almudena Vigilante de Seguridad y Mujer Ciclista

Almudena 55 años, todos los días se sube a su bicicleta y recorre las calles de Madrid.

Por lo que te conozco eres una gran mujer ciclista, cuéntanos un poco tu historia con las dos ruedas

Desde pequeña  he montado en bici, mis principios fueron como muchos niños, montando con mis hermanos y después con mis amigos.

Pero, pasan los años y con ser madre, trabajar y tener una pareja muy controladora, dejé de montar, solo cogía la bicicleta para salidas al parque con mis niños, con una BH de la época del jurásico.

Y ahora aquí estoy a mis casi 55 años montando cada día, haciendo muchos kms al mes y disfrutando cada vez más.

¿Como surge es ese cambio? ¿De salidas esporádicas a no bajarte de la bici?

En medio de una baja por depresión, medicada y con un montón de kilos de más debido a ello, decido comprarme una bici de MTB para pasear por Madrid ya que acababa de mudarme de Fuenlabrada y estaban terminando Madrid Río.

Empezé a rodar con ella y en poco tiempo mi depresión empezó a desaparecer,  es entonces cuando decidí que además la usaría para ir a trabajar (soy V. S. en Torrespaña) así que me armé de valor y empecé a callejear por los Madriles para ver cuánto tardaba en ir al trabajo con ella, por donde ir mejor y encontrar menos tráfico. Tanto me gusta esta forma de transporte que mis desplazamientos urbanos cada vez se alargan más y voy usando menos el coche.

Además hace un par de años empecé a salir con gente que usa bici de carretera pero yo iba con mi mtb.

Eso de salir fuera de Madrid y hacer cicloturismo me encanta pero no podía seguir el ritmo de carretera con mi bici así que decidí comprarme una de carretera y en las Navidades del 2016 me la autoregalé.

¿Que te aporta el ciclismo?

Si ya el ciclismo urbano me ayudaba a sentirme mejor, a desconectar del trabajo y a llegar a casa con un cansancio “más sano” y a dormir mejor, el ciclismo de carretera me aporta mucho más: una sensación de libertad indescriptible, el disfrute de los paisajes, de los pueblitos por donde pasas, las conversaciones con la grupeta cuando salgo con gente, el hablar a veces con desconocidos que te encuentras pedaleando,  los finales de ruta con cambio de impresiones acompañadas de unas cervecitas, y sobretodo el olvidarme durante unas horas de todos mis problemas del día a día, porque el mundo desde la bici, se ve de otra manera.

Así que aquí estoy cada día más enganchada a este deporte que no deja de darme buenos momentos.

¿Que le dirías a las mujeres para que se animen a probar la bicicleta?

Les diría que la bici aporta tanto bien físico y mental que aún en días en los que se sufre con la lluvia, el viento o el calor pedalear sigue siendo un placer porque el ciclismo es un poco como la vida misma ” seguir siempre hacia adelante intentado superar tus miedos y dificultades’ y es que muchas veces he salido con mis demonios dentro y he vuelto con paz en el corazón…..

¿Que es para ti ser mujer ciclista?

Para mi ser mujer ciclista es una manera de vivir, mucho más allá que el practicar deporte, es disfrutar de la sensación de libertad, es una forma de retarme a mi misma y conseguir superarme y lograr sueños como la gran fondo Iberica, a entre otras.

Etapa 7 Gaes Pilgrim Race

Chantada-Santiago última etapa de experiencia otros 100km con 2200+

La experiencia se acaba, y algo en mi no está como los demás días, como ya os conté ayer, adelantaban las horas de salida, la idea es que lleguemos lo antes posible a Santiago para disfrutar de la fiesta final.

Además el desayuno es en un hotel, y hay que ir en bus, se nos complica la cosa si queremos salir pronto, así que decidimos salir a las 7 sin desayunar y de ahí, ir a por el desayuno.

Bien, así hacemos, de bólido como todos los días, la verdad que la sensación que tengo es de no tener tiempo de nada, por las mañanas a oscuras ve organizando la tienda, deshincha colchoneta, meterla bien en su bolsa, tiene que quedar todo perfecto para el traslado de tu mochila.

Me cambio en la tienda ya que los vestuarios están un poco lejos, así de bien lo hice que llevaba la interior del revés, fui a recoger la ropa que había tendido el día de antes y estaba toda empapada, me toca meterla entre una toalla bien puesto para que vaya secando y no me moje toda la mochila, la humedad que hay en Galicia es impresiónate.

Hoy la salida tampoco la tenemos en el campamento si no en el centro del pueblo, hay unos 8minutos en bici.

Cuando se acercan las 6:50 y me subo a la bici me doy cuenta que no he cogido guantes, mierda! Ya no puedo volver a por la mochila y buscarlos ya que perdería más de 10minutos.

Llegamos corriendo ya con la pulsaciones altas a la salida y apenas en dos minutos salimos, hoy la melodía era diferente, sonaba a peregrino, enseguida nos llenamos de emoción.

Bien, salida cómoda, vamos a buscar el restaurante pero como siempre pasa cuando el grupo es grande, al final no nos ponemos de acuerdo y acabamos en el camino, Sílvia la pobre muriendo de hambre, Patri bromeando con el entreno en ayunas, yo muerta de hambre también pero no digo nada. Rezando de ver un bar, obvio que en el camino va a ser difícil.

Llevamos unos 40 minutos rodando y pasamos por un pueblo unas casas aquí, otras allí y zas! Aparece un cartel de bar, parece cerrado, pero no es así, enseguida la dueña nos atiende, no tardan nada en llegar otro grupito y hacen lo mismo.

Heladas de frío y empapadas por la humedad que hacía, intentamos entrar en calor tomando algo calentito y comiendo unas tostadas con jamón.

Los ánimos por los suelos, las ganas pocas, pero nos hacemos el ánimo y salimos a la masacre que nos esperaba.

Todo para arriba aunque ya venía picando desde el comienzo de la etapa pero ahora eran pendientes largas y con mucho desnivel, tramos mal hormigonados, tramos con tierra, tramos que tenían grandes pendientes que hacían que mis lumbares se resintieran, y ya no os digo la rodilla, menos mal que tenía entre tramo y tramo pequeños descansos necesarios pero aún así se hizo realmente duro, en la cima, el avituallamiento. Soy la primera en coronar de mi grupo y allí estaba Clara que andaba esperando a Olga que iba unos metros delante de mí. cuando recuperé el aliento, me puse a comer fruta y beber mientras esperaba al resto, una vez todas arriba comienza la bajada, una bajada rápida, ancha y con unas vistas espectaculares.

Para obligada para foto:

Seguimos bajando pero ahora ya es un poco llano, bajada, algo de subida pero suave.

En lo alto la niebla se hace notar pero hora ya sabemos que el terreno es un rompepiernas.

Con calma vamos avanzando, un tramo nos lo saltamos sin darnos cuenta y es cuando cogemos carretera, ya no sabemos cómo entrar de nuevo y para evitar perdernos vamos recalculando ruta para llegar al segundo avituallamiento, el cansancio se apodera de nosotras, aire en la carretera y eso machaca bastante, por fin encontramos el avituallamiento y allí nos vamos encontrando con gente que iba por delante de nosotros, habíamos acortado por carretera por lo visto, comenzamos de nuevo y las vistas por el camino son preciosas. Nos van sacando a la carretera por pocos metros y metiendo de nuevo en el camino, intentando no saltarnos ninguna flecha, pero se hace engorroso porque en cada tramo de carretera nos toca cambiar de carril para en tan solo unos metros volver a cruzar la carretera. En una de las entradas Sílvia y yo, vamos adelantadas y ya por el camino nos damos cuenta que no viene el resto del grupo, nos paramos a esperar en eso pasan Clara y Olga y nos comentan que les habían visto tirar para abajo que no veían detrás, así que Sílvia y yo intentamos seguirlas y continuar sin esperarles porque ahora si iba a ser imposible encontrarse. Remarcar que era precioso todo cuanto se vía, y que aguantamos muy poco detrás de ellas, aunque ni nos planteamos intentar seguirlas. Esperamos a que pase un grupito al que unirnos, poco tiempo pasa cuando aparece y nos vamos detrás de ellos.

La historia se va complicando con el calor y el sube y baja constante, el dolor de lumbar, de rodilla y el agotamiento hacen que mi cabeza tenga que estar en lucha constante para continuar, es la última etapa Lore, ¡vamos! Eso me repetía una y otra vez.

Por fin llegamos al tercer avituallamiento y tras comer y beber nos dicen que en 22km estábamos en Santiago. Eso nos anima, , el grupito con el íbamos se lo toman con calma, había una furgoneta con bebida y comida al parecer de familiares de alguno de ellos y pintaba que se iban a quedar bastante rato. Aprovechando que dos de las participantes salían, Sílvia y yo les preguntamos si les importaba que fuésemos con ellas y nos dicen que encantadas, así que eso hicimos, suelen llevar buen ritmo y aunque no habíamos hablado con ellas anteriormente más que los saludos al cruzarnos, no les importó, empezamos el último tramo Sílvia tirando y yo evitando que se descuelgue una de ellas, pero el calor estaba pasando factura y también estaban agotadas del sube y baja continuo. La cabeza ya está haciendo un máster desde esta mañana y yo solo quiero llegar, probablemente sea el peor día de todos, no por el recorrido, si no por el cansancio acumulado, por el sube y baja continuo que me tienen las piernas como el acero, por el cambio tan grande de temperatura sufrido desde por la mañana, del frío tiritando, al calor infernal, del dolor de lumbares cada vez que la pendiente sube del 13% y que por más que estén mejor las rozaduras del sillín se hacen notar.

Vamos viendo cómo los km pasan más lentos de lo que esperábamos, los últimos km una auténtica ratonera, giro aquí, rampa allí, ahora giro de nuevo y luego otra vez y vas viendo que si en el primer giro hubieses ido recto al final te habrías ahorrado 3km con rampas del carajo.

Y así tras una bajada chula entramos en Santiago, una calle, un giro, otra bajada y sin más, una eterna subida que solo de verla dolía.

“Venga es lo último grito”

Una sonrisa se dibuja en nuestra cara, Sílvia y yo nos chocamos las manos y entramos juntas en la plaza de la catedral.

Emoción, Paz, Alegría y Tristeza un cocktail de emociones que me hacen romper a llorar.

Vamos a tomar una cerveza que nos la hemos ganado Rubia! Dice Sílvia. Nos fundimos en un abrazo y allá que vamos a por esa merecida cerveza.

Todavía queda subir a Monte do Gozo donde tenemos una fiesta de despedida. “Imaginad las ganas de volver a subirte a la bici”

Allí recogemos nuestra medalla de Finisher de la “Gaes Pilgrim Race”

Fiesta de despedida, con entrega de premios y agradecimientos.

Muchas de las chicas con sus familias que habían venido para verlas llegar a Santiago y entre Pilgrim y Pilgrim (cerveza) nos vamos despidiendo, un sabor agridulce, es el que en esos momentos tenemos.

Clara, Olga y yo nos bajamos para el apartahotel que tenemos para esta última noche, llegamos nos damos una ducha y cómo de costumbre, sin así tiempo de nada, bajamos a dar una vuelta por la zona céntrica y cenar, mientras cenamos llega Ana que también se queda a dormir con nosotras y así mañana coger el tren de vuelta a madrid.

Santiago de noche está casi más bonito quede día.

Un paseo y a descansar.

Me quedo con la experiencia, el sufrimiento de la superación y todas esas personas con las que he rodado y compartido la experiencia y me llevo grandes amiga que estoy segura volveré a coincidir con las dos ruedas.

Agradecer a Gaes-Coviran por la oportunidad.

A Sixs2 por lo bien equipada que me llevaron.

A No-oN por toda esa gama de calcetines molones.

🚴‍♀️❤️Soy Mujer Ciclista ❤️🚴‍♀️

6 Etapa Gaes Pilgrim Race

Villamartín-Chantada 99km y un sube y baja contante, etapa dura, donde la cabeza ha tenido que trabajar mucho

Nos levantamos muchas ganas pero con las piernas duras como piedras, eso hace que al dar los primeros pasos piense en que voy a sufrir bastante

Sexto día consecutivo y tras la etapa de ayer que me dejó bastante cansada los ánimos no son como me gustarían, en mente lo dura que son las siguientes y que hay que mantenerse fuerte.

Ritual de todas las mañanas, se despierta el campamento antes de que suene la alarma, la sensación es de no haber dormido nada y eso se que no es nada bueno, espero a que Ana se despierte para moverme, le doy los buenos días y algo para el vestuario.

Mis piernas son piedras y el dolor de rodilla se hace notar nada más moverme. La idea era salir a las 7:30 pero algo sucedió con los cables y batería que no tenía cargado ni móvil ni gps.

Lo primero es llevarlo todo al punto de carga, algo le sucede al cable que no funciona, le pido a la primera compañera que va a recoger su dispositivo que me preste el cable para poder cargarlo. Dejo ambos dispositivos cargando y me voy a continuar con todo el ritual mañanero.

Hay que recoger todo, vestirse, desayunar, pasar por enfermería y por los fisios.

Me veo con las chicas y van igual de mal de tiempo que yo, así que todas decidimos salir a las 8:30. Una vez con la bici vamos al arco de salida y con risas y miedo listas para afrontar la penúltima etapa. Todo empieza para arriba, eso hace que las piernas se quejen pero nos lo tomamos con humor, mientras vamos siguiendo el Track entramos en una subida que empieza a sentirse verdaderamente dura, y notarse el suelo bastante húmedo, cosa que hace que no agarre la rueda y toque poner pie en el suelo, mucha humedad ya que hay un río cerca, piedras enormes imposibles de subir montado en la bici y toca cargar con ella, varios resbalones y muy incomoda se hace esa subida, bichitos voladores que no te dejan en paz y varias picaduras, solo quería salir de ahí.

Ya casi llegando al final parece que el terreno cambia un poco y aunque tiene bastante pendiente me subo y acabo montada en ella. Una vez arriba vemos a dos paisanos y nos dicen que como hemos subido por ahí, que nuestros amigos habían ido por la carretera, ¡¡bien!! Hemos perdido mucho tiempo que además no sabemos ni la distancia ni la altitud que hemos pasado porque el garmin con el autopause no marcó nada ya que íbamos muy lentos Empezamos a subir por la carretera que nos decían los paisanos y bueno es bastante más llevadero, como siempre de risas y listas para un selfie. Seguimos avanzando, las vistas son preciosas.

Entramos en una zona de casas encantadas y nos perdemos entre ellas, vamos buscando por el track y las señales, una vez localizada la ruta continuamos, hoy no tenemos aire y la temperatura no está mal, grisáceo y húmedo pero se mantiene bien. Zonas con mucho árbol que te dan sombra y te hacen las vistas preciosas, algunas bajada resbaladiza con un terreno oscuro y alguna de bajada de piedras que daban vértigo verlas. Hemos tenido de todo, pero sobre todo un sube y baja continuo. Patri necesitó parar en un par ocasiones, no se sentía bien del todo, bebía y comía algo mientras le daba unas cápsulas de sub9 que la hacían sentirse mejor. Llegamos al primer avituallamiento, comemos, reponemos bebida y continuamos. Pueblos con mucho encanto es lo que cruzamos, llegamos a Monforte y buscando el Segundo avituallamiento vemos una especie de castillo, estaba en lo alto, si, pero valía la pena subir y eso hicimos, durante el camino nos encontramos con gente que se vino con nosotras. De ahí bajamos al avituallamiento, pero la verdad que estábamos un poco cansados de tomar fruta y decidimos ir a un bar a comernos un bocata. Tras la comida continuamos, sabemos que es un sube y baja continuo y que hay que hacerlo. Lo cierto es que se hace largo y el calor aprieta cada vez más, pasando por lugares especiales de esos que estoy segura que no olvidare jamás intentando llevarlo de la mejor manera posible Llegando ya al tercer avituallamiento hay una bajada, empieza bien, un poco de vértigo de ver lo alto que estamos y que hay que bajar haya el río. Voy detrás de Patri y Sílvia ambas bajan muy bien, se embalan y yo noto como la rueda me patina con el freno, Mireia va detrás y le aviso de que me tengo que parar, freno y ella casi me da, lo siento Mire le digo asustada. Ella va con una bici doble y esas bajadas se notan diferentes.Una vez pongo el pie ya me toca bajar andando, se me hace eterna porque además es muy larga y no veo el momento de subirme a la bici, piedras que resbalan y en plan escalón, casi me resbalo con la calas y en una de ellas caigo de culo y me clavo la bici en el lateral. Llegando al final el terreno es favorable y puedo subirme a la bici allí me están esperando para grabarme.

Ya en en tercer avituallamiento, bonito no, lo siguiente, desde arriba no se veía lo bonito que se ve desde abajo

Seis km de subida pero en dos hay una bodega y nos tienen prepara una pequeña fiesta.

Las vistas desde la terraza de la bodega, vino, empanada, galletitas saladas nos esperaba allí.

Una vez disfrutamos de la sorpresa que nos tenían, subimos a las bicis y a continuar.

Ya hay ganas de llegar y por fin… Chantada.

Entramos en el campamento, con el recibimiento de costumbre y al ritual de llegada, saludar, pedir hora para masaje, ir a la tienda para prepararlo todo, tomar el recuperador, ducha, lavar ropa y ahora si.. convivir con l@s compañeras, es el último día de campamento y empieza a notarse las ganas de llegar a Santiago y la pena de que se acabe.

Tras el masaje toca subir a una autobús para la cena, hoy tocaba carnaca, último día del catering, en definitiva, despedidas.

Una vez cenadas llega la hora de volver al campamento a preparar todo para la última etapa, mañana la hora de salida es a las 7.

Todo listo y preparado y solo toca descansar para la última etapa.

La llegada a Santiago

🚴‍♀️❤️Soy Mujer Ciclista ❤️🚴‍♀️