Gemma Serrano, Nutricionista, como pasé de ser una mujer obesa a triatleta.

Gemma Serrano, todo un ejemplo de superación.

Gemma era una mujer obesa y ahora es madre y Triatleta

¿Gemma cómo llegas a tener obesidad y darte cuenta de que quieres cambiar tu vida? 
Pasan las semanas, los meses, los años…
Te vas acomodando con ciertas cosas que aunque no te gusten, las normalizas y forman parte de tu día a día. No sabes si es bueno o malo para ti, es lo normal y “lo que te ha tocado” por lo tanto, sin tu saberlo, vives resignado y aferrado a ciertas cosas que cada vez te meten en un pozo más hondo. En algunos casos una obesidad no es solo un “problema de Kilos”, es todo lo que nos rodea.
Puede ser una falta de motivación por la que vivir, por muy exagerado que suene, una depresión, porque no nos gusta la vida que llevamos, ansiedad ante las cosas que nos desequilibran cada día, y no ponemos remedio, las intentamos solucionar con atracones de comida. Y si a esto le sumamos el amor desmesurado a la comida, que es uno de los placeres más grandes de este mundo, pues es cuando vienen los problemas.

Siempre he sido una niña con algunos kilos de más, mi amor hacia la comida está forjado desde que tengo uso de razón. Pero los problemas aparecen cuando con una edad más avanzada vas creando hábitos que no son saludables y al final se quedan a vivir contigo, cierto es que esos kilos de más nunca me han impedido practicar algún deporte y siempre he estado haciendo cositas.

Cómo jugar a baloncesto, algo de lo que tengo muy buenos recuerdos.

¿Cómo decides dedicarte a la Nutrición?

Llegó el momento de decidir que carrera universitaria estudiar. En una charla de orientación que tuvimos en el instituto, Amanda, mi mejor amiga y yo, vemos que aparece la Primera Promoción de Nutrición Humana y Dietética en la Universidad de Alicante. Nos atrae mucho el tema, con un poco de miedo di el paso hacia adelante.

 Al terminar la diplomatura encontré trabajo de inmediato como nutricionista.

El ser nutricionista no fue para mí un impedimento para seguir cogiendo peso y no poder controlar mi alimentación. Tenía la teoría muy clara, pero…

¿qué pasaba con la práctica? ¿Por qué no puedo controlar mis malos hábitos? ¿Por qué cada vez me siento peor y no puedo parar?

La frustración cada vez era mayor porque no era capaz de llegar a un peso saludable, Y como decía antes, aunque no era bueno para mí y esos kilos me limitaban en muchas cosas en mi vida, normalizas esa situación hasta llegar al punto de dejadez. Mi vida era cada vez más sedentaria y cada vez necesitaba más comida y sobre todo dulce para poder saciarme, y de esa forma entras en un bucle que nunca acaba.
Era capaz de dar consejos a la gente para que perdieran peso y lo lograban y me agradecían el haber cambiado sus vidas, sin embargo, no era capaz de cambiar la mía.

En el 2011 con 115 Kilos de peso me quedé embarazada de mi hija. Durante el embarazo comí de forma saludable, porque ahora ya no solo me nutría yo, iba a nutrir a la personita más importante de mi vida, incluso bajé de peso durante la gestación.

¿Cuando decides cambiar tu vida?

Un año más tarde mi pitufa empezaba a andar y mi exceso de peso me impedía poder seguir el ritmo de Vega.
Decido entonces subir a la báscula. 119 Kilos en 1,63 metros de altura y 54% de materia grasa. A este paso no podría disfrutar de lo más importante de mi vida, ella, mi hija, a parte de todas las limitaciones que tienes al ser una persona obesa y tampoco mi hija podría disfrutar de su madre.

Así que el 1 de Julio de 2013 no decido ponerme a dieta, “decido cambiar mi vida” Decido desintoxicarme del dulce, comenzar a comer de forma saludable y empezar a practicar ejercicio.

Recuero los primeros días en el gimnasio que eran una agonía pura y dura pero sabía que la constancia tendría su recompensa. Comencé a ver los primeros resultados y los kilos comenzaban a bajar. Gracias a esas frases motivadoras de mi entrenador en esos duros momentos me sonaban a música celestial. a veces mis pensamientos no eran positivos porque aunque hubiera bajado 10 kilos aún me quedaban 40 y esto es muy duro de asimilar para no tirar la toalla. Pero tenía claro que había que seguir. Contaba con el apoyo incondicional de mi familia y amigos y mi hija que me estaba esperando para poder compartir con ella muchas cosas.
¿Cuáles fueron los cambios que más notaste?
El quitar el azúcar de mi alimentación, las endorfinas que comencé a fabricar practicando deporte y los kilos que iban desapareciendo, hacían que fuera disminuyendo mi ansiedad y cada vez me sentía mejor. Así que ese círculo vicioso de color negro, pronto empezó a volverse de color blanco. Cada vez me sentía mejor, pero es que cada vez quería sentirme aún mejor.

Así fue como en 365 días bajé 48 Kilos. Y no puedo decir que fue un calvario porque esto no fué solo bajar 48 kilos, tu vida cambia por completo. Te das cuenta de que si eres capaz de conseguir eso, sería capaz de conseguir cualquier cosa que me propusiera.

El deporte pasó a formar parte de mi vida y gracias a mi amigo incondicional José Luís empecé hacer carreras populares de corta distancia tanto de asfalto como de montaña. Nunca he hecho buenas marcas, para mi cada carrerita significaba superarme un poco más. Sentir que todo esfuerzo tiene su recompensa. Sentir que siempre hay alguien a tu lado apoyándote y que en la meta me espera la persona más importante de mi vida, mi hija.

Lo que estaba experimentando me impulsó todavía más a ayudar a otras personas con el mismo problema que yo a que cambiaran su vida.

La gente me preguntaba cual era mi secreto y yo siempre respondo lo mismo: “El secreto es que no hay secreto. Alimentación saludable, ejercico físico, trabajo y mucha constacncia”
Entonces apareció en mi vida Octavio Pérez, preparador físico, entrenador personal, atleta de élite, emprendedor y sobre todo grandísima persona. En esos momentos, Octavio iba a lanzar un proyecto que se llama “Apadrina un Sedentario” y me propuso compartir mi historia para servir de motivación a otras muchas personas y colaborar de esta forma en este gran proyecto. Así lo hice y creo que mi historia sirvió de ejemplo para ayudar y motivar a muchas personas a que cambiaran sus vidas. También proyectó mi historia en su libro “Mis primeras zancadas”, en el que comparto páginas con otras personas con grandes historias de superación personal. Desde entonces han sido muchos los mensajes que he recibido diciéndome que he sido su ejemplo a seguir. Esto me enorgullece mucho porque sé lo que se siente cuando estás viviendo con limitaciones debido a la obesidad, pero también sé lo que te aporta vivir con un peso saludable y saber que puedo ayudar a muchas personas con mi historia y con mi trabajo me hace muy feliz.

¿Cómo empiezas con el ciclismo?

El caso es que mi cuerpo quería marcha así que hace 3 años decidí empezar con el Triatlon, algo que me causaba bastante respeto, pero que a su vez veía como un gran reto y es que a mi, los retos, cuanto más difíciles, más me atraen. Me fuí al Gimnasio, ya tenían su club de Triatlón.
En las primeras clases de natación no era capaz de hacer un largo 25m seguido. Mis pulmones no daban más de sí. Sufría mucho y disfrutaba poco y hasta me preguntaba, ¿merece la pena esto? 
Mientras me lo preguntaba seguía intentándolo y pronto empecé a completar 25m seguidos, luego 50m y cada vez un poco más y de esta forma empecé a disfrutar.
Una vez más se demostraba que el trabajo y la constancia dan sus frutos. Incluso este año hice mi primera travesía en el mar, en Altea, la cual completé sin parar aún siendo las condiciones del mar muy adversas. Y lo conseguí. Y es que para lo que algunos es algo tan normal o cotidiano como practicar deporte, para una persona obesa es algo inalcanzable, por lo tanto lo que se siente al cruzar una meta es algo inexplicable. No hay nada más satisfactorio como la superación personal.

¿Hablas de la Natación pero y la bici? 

Llegó el momento de comprar la bici de carretera…Ufff, eso si que daba miedo. Si no pedaleaba desde la primera comunión, como iba a subirme en una bici con calas.
Llegó el primer día, y con él llegó mi primera caída, esa caída que te hace perder el miedo y la vergüenza. Siempre recordaré aquella tarde de primavera en el “parque de los pajaritos” con la terraza del bar repleta de gente y como subí a la bici y sin dar la primera pedalada caí de lado y me dolió más la vergüenza que el “porrascazo” que me di. ¿sabes que hice? Me levanté y me volví a subir a la bici, desde entonces ya no me he bajado.

Y es que no importa cuantas veces te caigas, lo importante es levantarse.

Compré mi bici con miedo y ahora es lo que más me gusta. Todas y cada una de las salidas que he hecho las he disfrutado al máximo, con compañeros y amigos del Triatlón y con mis amigas Eva y Amanda.  Sufrimos con algún que otro puerto pero pronto se olvida con  unas risas.
Ya he hecho algún triatlón de corta distancia y por supuesto quiero más y claro está que los haré.
A través de mi experiencia personal y mi labor como nutricionista, ayudo a muchas personas a cambiar sus vidas y a conseguir sus objetivos. No hay secretos. Aquí se come comida real y se practica ejercicio para que exista un equilibrio físico y emocional. Somos lo que comemos y lo que nos movemos.

La clave “Cree en ti y no pongas límites a tus sueños” Vivo cada día con ilusión y pasión y eso hace que cada día sea único y recuerda que nunca es tarde para cambiar tu vida y emprender un nuevo rumbo.

Dices que el ciclismo es lo que más te gusta, ¿Qué es para ti Ser Mujer Ciclista? 

Para mi el ser mujer ciclista significa disfrutar de mi tiempo de ocio de una forma especial respirando libertad y una conexión conmigo misma cuando salgo sola y algo especial cuando salgo con buena compañía. De hecho las salidas con mi amiga incondicional Amanda, las llamamos “Salidas-Terapia” las cuales aprovechamos para contarnos todas nuestras cosas, reirnos o llorar cuando lo hemos necesitado, pero para acabar siempre con una gran sensación al sentir la conexión que existe entre nosotras y que aún se potencia más cuando vamos sobre las ruedas de nuestra bici respirando libertad y buenas sensaciones. De hecho cuando una semana no podemos salir a rodar, a la siguiente semana preparamos con antelación la salida porque decimos que tenemos “mono”.
Siempre que una mujer me dice que le gustaría salir en bici pero que les da miedo, las animo a que la compren contándoles mi historia o les digo que podría dejarles la mía para que prueben, porque una vez la prueben ya no hay marcha atrás. Es una sensación de libertad que cuando la descubres ya no quieres parar. Sin duda, disfrutamos sobre ruedas y tengo muchas historias guardadas en mi corazón que he vivido con mi bici que nunca olvidaré, y por supuesto todas las que todavía me quedan por vivir.
A parte eres también apasionada del ciclismo indoor 
Las clases de ciclo indoor las practico con mucha frecuencia y es algo que siempre me ha gustado mucho, así que sin pensarlo mucho decidí inscribirme en un curso de Instructora de ciclo indoor de BestCycling en Madrid para conocer mejor este mundo. Además de ser algo que es inalcanzable cuando pesas 119 Kilos, pero ahora ya no hay límites. Han sido 3 semanas muy duras de mucho trabajo y conocer un mundo nuevo. He aprendido un montón de cosas y me siento muy orgullosa de ello.

¿Próximos retos?

Como decía la parte de ciclismo es con lo que más disfruto, así que no descarto participar en alguna marcha cicloturista a ver que tal se me da, y seguir con los triatlones ampliando experiencia y distancia. 
Está claro que toda esta historia ha dependido de mi, pero he contado con el apoyo de muchas personas que me quieren de verdad y han creído en mi desde el primer momento. Ellos saben quien son, pero no dejaré de mencionar a mis padres y a mis hermanas y al motor de mi vida que se llama Vega y que en estos momentos tiene 6 años.

Me siento muy afortunada de los amigos que tengo que nunca me han fallado y de las personas que he ido encontrando en mi vida que me han traído tantas cosas positivas. Bego, la monitora de natación, que me ha enseñado a disfrutar como una sirenita en el agua Diego mi entrenador al mando de todo ésto que se ha implicado conmigo desde el primer momento y ha sabido sacar lo mejor de mi y al cual tengo muchas cosas que agradecer

GRACIAS A TODOS DE CORAZÓN.

🚴🏼‍♀️❤️Soy Mujer Ciclista❤️🚴🏼‍♀️

#sermujerciclista #soymujerciclista #smc

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El Desafío Bestcycling

Llega el verano y con él, el Desafío, “Desafío Bestcycling”

Tod@s sabéis mi pasión por los pedales y es que no solo las dos ruedas me tienen enamorada… también la “bicicleta estática”

El “Ciclo Indoor” forma parte de mi vida, hace ya muchos años que empecé a practicarlo como alumna, esa pasión me llevó a formarme como instructora y de ahí a dar clases y a seguir formándome, hasta el 2011 en el que fui la primera mujer del equipo Bestcycling y para el 2012 comenzaba a vivir mi pasión de una manera más especial si cabe, comenzaba a enseñar mi pasión a futuros nuevos instructores.

Pero, hubo un antes y un después en mí y fue, ver, vivir, sentir lo que se palpaba en un evento, ya había asistido a varios eventos, en diferentes ciudades y con diferentes instructores, en interior, en exterior, con vistas al mar, con vistas a la montaña, en plazas de pueblos… pero fue allá por el año 2010 ya siendo instructora, ya sabiendo el trabajo que hay detrás de una clase de ciclo indoor, música, estructura, entrenamiento, sentimiento… ese primer fin de semana de Junio, donde Bestcycling reunieron a 300 personas en la azotea de un gimnasio, para disfrutar de una jornada de convivencia y pedalear durante 6 horas ante la mirada y el arropo del sol.

“Challenge Bestcycling” le llamaron, fue ahí donde en mi, algo cambió, y estoy segura que en muchas personas más y lo digo porque a día de hoy sigo en contacto con muchas de esas maravillosas personas que ese fin de semana conocí.

Allí en primera fila con mis amigas Ramy y Roció estaba disfrutando de lo que hasta entonces era el evento más grande de ciclismo indoor al que había asistido, rodeada de amigas y conociendo a personas que como ya he dicho a día de hoy siguen en mi vida, salí tras el día de convivencia más enamorada todavía de esta actividad que tanto me apasionaba.

Valencia es la ciudad que año tras año acoge a los “Desafiantes del Desafío”

Un año más tarde en el 2011 ya eran 600 los participantes, tuvieron que cambiar de la azotea del gimnasio a la Marina del Puerto, y ahí en primera fila junto a mis chicas estaba de nuevo viviendo el Segundo de mis Desafíos.

Ese año el sueño de estar en una tarima como esa, se hizo realidad, junto a Ángel e Ivan tuve la oportunidad de impartir clase el domingo, en lo que entonces era una jornada postdesafio benéfica.

La Marina del puerto, un marco muy especial que va reuniendo a 900, 1200, 1300 participantes, año tras año, va creciendo este número y ya llevamos tres años con este 2018 cuatro que se realizan dos días consecutivos, 2000 Bestciclistas que cada año van desafiando al sol y a las 6 clases.

Si una palabra tuviese que definir el desafío Bestcycling sería “Felicidad”

Es lo que más se palpa en el ambiente.

Un año preparando con mucho mimo todo lo que un evento de esas características requiere, preparando una historia, un conjunto de clases que sin duda harán vibrar a todas esas personas que se suben a la bici para pedalear y disfrutar del día.

El desafío es el evento que da paso al verano a esa estación que tanto no gusta, y que mejor manera que al lado del mar oliéndolo y sintiendo su brisa, si te gusta el ciclo indoor es una cita obligada de convivencia.

En él, aparte de amigos y apasionados del ciclismo de interior tienes mucho buen rollo, muchos vatios de sonido, duchas refrescantes, toda la bebida que necesites y una paella Valenciana que te hará reponer fuerzas para continuar la jornada.

Y para finalizar y continuar la convivencia una fiesta nocturna por si te quedan ganas de seguir moviendo las piernas.

A menos de dos semanas del Desafío 2018 los nervios empiezan a dar señales en el estómago.

Os dejo esta imagen que al verla me recuerda el minuto 1 como Instructora el día de mi examen…

Ha llovido mucho de esto…

#Practicabestcycling #puravidapurociclismo

Sandra Sánchez, Asesora fiscal y Mujer Ciclista

Sandra es una loca apasionada más de las dos ruedas, Instructora de Ciclo indoor, Asesora Fiscal, Runner y Ciclista en sus ratos libres

Son muchas las ocasiones en las que tengo la oportunidad de sentarme con ella y charlar tranquilamente y una de ellas le propuse este post y todo comenzó así.

L: Cuéntanos un poco tu vida Sandra, ¿A que te dedicas y por qué decidiste subirte a una bicicleta?

S: Soy Asesora Fiscal e instructora de ciclo indoor, cómo veis, nada de relación tiene una cosa con la otra.

Mi afición por el deporte comenzó al inicio de trabajar en el sector asesoría. Por las muchas horas que paso sentada en una silla, sentí la necesidad de comenzar a hacer deporte, salir a correr, ir al gimnasio y mas tarde de hacerme instructora. Ahí comenzó mi pasión por las dos ruedas. A la vez surgió el reto de ser maratoniana y más tarde apareció en mi el gusanillo de aprender a nadar y de comenzar en un club de triatlón.

Me subí por primera vez a una bici de carretera estando en Fuerteventura de vacaciones y sentí que eso no acababa allí. Unos meses más tarde llegaba mi bici a casa.

L: ¿Tu que practicas varias disciplinas que destacarías del ciclismo?

S: Es complicado hacer comparaciones entre disciplinas tan diferentes (nadar, pedalear y correr) con cada una tengo sensaciones tan diferentes, lo que más destaca para mi en el ciclismo es, la superación, esa que sale tras muchas horas encima del sillín.

La superación es mayor porque las horas que le dedicas cuando te pones un objetivo en mente, son más que en otras disciplinas, al menos en mi caso.

También para mi es fundamental el tener confianza con tu bici para llegar a disfrutar de verdad.

El objetivo principal desde el primer día que me subí a mi bici era disfrutar, por supuesto, pero a medida que fui cogiendo confianza más me conseguía exigir.

L: ¿Qué es lo que buscas cuando decides salir a la carretera a rodar?

S: Busco disfrutar, liberar la mente, compartir momentos con mis compis de ruta, es un cúmulo de cosas que te hacen dar un brinco de la cama los fines de semana jeje.

Puedo decir abiertamente que la bici me ha ayudado en más de una ocasión para salir de algún bache mental, todos tenemos momentos mejores y peores, y cuando algo nos hace disfrutar y desconectar, todo se simplifica dentro de nuestra cabeza.

Puedo tener la peor semana que en cuanto llega el momento de subirme en la bici todo ese malestar desaparece, me cambia el gesto en la cara rápidamente.

L: Sandra cuéntame un poco tus próximos objetivos

S: Encima de la bici, en este 2018 tengo la mente puesta en las marchas Ale Cycling Gandía y Gran Fondo Mussara, pero el año solo acaba de comenzar…así que seguro que alguno más sale. Por el momento, en las tres disciplinas que practico tengo la planificación hasta junio y a medida que pase cada mes, iré poniendo más fechas en rojo en el calendario.

Para mi es indispensable poner fechas y trabajar en base a esos objetivos marcados viendo la evolución del día a día entrenando. No hay nada que mejor te enseñe a planificarte que conocer tu cuerpo.

L: Qué le dirías a las chicas que practican ciclismo indoor para animarlas a probar el ciclismo real?

S: En ocasiones he oído decir a muchas chicas que por miedo a la carretera no saldrían, que no tendrían con quien salir porque se quedarían atrás, y un sin fin de peros.

Yo siempre les contesto con mi ejemplo; me compre una bici de carretera habiendo probado un solo día de ciclismo, me apunté a un club de ciclismo sin saber cambiar ni las marchas y me apunté a una marcha solo habiendo cogido la bici durante cuatro meses.

Yo era la chica que tenía miedo a la carretera, que se quedaba descolgada del grupo y que corría peligro en su primera marcha.

Las animo siempre a que lo hagan porque estoy segura de que una vez que lo probaran más de una no querría bajarse de la bici.

Como siempre digo “todo es posible en la medida que lo intentas”.

Me encanta conocer a mujeres ciclistas que inspiran y que inculcan  y comparten los valores tan bonitos que lleva consigo este deporte.

L: ¿Cuéntame cuál ha sido tu mejor experiencia con las dos ruedas?

S: Tan solo llevo tres años practicando esta disciplina pero ya se me hace complicado decirte solo una.

No he tenido ninguna peor, todas las experiencias en la bici me han sumado y sobre todo me han enseñado lo que es la constancia, la disciplina y la superación. Puedo decir que mi primera marcha rodeada de amigos es inolvidable, que la primera vez que subí Navacerrada no se me olvida, pero la Marcha Skoda Medio Fondo San Sebastián marcó un antes y un después en mi. Me enfrenté sola a los tres puertos y conseguí el objetivo marcado, disfrutar y dar lo mejor de mi.

La exigencia forma parte de mi día a día.

🚴‍♀️❤️Soy Mujer Ciclista ❤️🚴‍♀️

Sílvia Glez “Mujer Ciclista”

Hoy os presento a Sílvia, del ciclo indoor a la montaña y de la montaña a la carretera y de la carretera a todo lo que con una bici se haga.

Sílvia, ¿Qué es para ti el ciclismo? 

“PASION”

Pasión es para mí la mejor definición, es disfrute, sacrificio, constancia, disciplina felicidad, amistad

El ciclismo es una forma de vida y se echa unas risas.

los que me conocen siempre me dicen “cuando te montas en la bicicleta te cambia la cara”

y es cierto me siento feliz.

¿Cómo empezó tu afición a el? 

Pues empezó de mayorcita y por el “spinning”, empecé a practicar ciclismo indoor, me enganché tanto que me hice instructor, y de ahí pasé a probar con una mtb, “me encantan el deporte al aire libre”, recalca Sílvia, me encanta la montaña, y  pasé de la mtb sola, a un club, del club de mtb, al 1er triatlon de la mujer y de ahí, al club de de triatlón y a la bici de carretera, y a dar pedales y más pedales y claro, dar pedales y disfrutar.

¿Tú que has practicado diferentes disciplinas cuál recomendarías a las mujeres para empezar??

Eso es difícil, cada una tenemos unas condiciones que nos hará sentirnos más a gusto con un tipo u otro.

normalmente nos movemos por lo que tengan el grupo de amig@s, eso es importante, porque lo que si me ha dado la experiencia es que nosotras nos solemos mover más en grupo, nos sentimos más seguras, en general, nos lo pasamos mejor si vamos acompañadas.

Si dudamos de con qué empezar, seguro que conocemos a alguien que nos deja probar y así poder decidir.

Estas empezado una nueva aventura de ciclismo femenino, ¿cuéntanos  tus nuevos proyectos?

En realidad son los de siempre, fomentar y apoyar el ciclismo femenino a todos los niveles, desde la iniciación a la competición, así como la formación e información, pero de forma más visible y con otras féminas que nos une la misma pasión, solo puedo deciros que ¡Esteís atentas!

Que destacarías del ciclismo, ¿qué les dirías a las mujeres?

Les diría que el ciclismo es pasión, es libertad, es felicidad, es amistad.

Que no tenemos que ser las mejores, ni las que más kilómetros hagamos, ni tampoco las más duras.

“simplemente tenemos que disfrutar del ciclismo”

que si queremos podemos, y juntas mola mas!

🚴‍♀️❤️Soy Mujer Ciclista ❤️🚴‍♀️

Soy mujer ciclista, ¿y tú?

Ser mujer ciclista, ¿fácil? ¿Difícil? Parece que es un deporte de hombres y cierto es que se les da muy bien, pero no mucho mejor que a nosotras.Yo no soy una gran Ciclista ni mucho menos, sólo se que me gusta montar, me encanta pedalear y sentir el aire fresco en mi cara… Bueno, digamos que el suave aire fresco, porque lo que es el viento no me gusta nada y menos en marcha, vamos a ver…